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viernes, 18 de febrero de 2011

Tantas emociones aquí no caben...


Había pasado una noche estrepitosa, vueltas de campana bajo sábanas pero sin nadie a su lado, se disponía ir a clase como todos los días, la jaqueca remitía por momentos… Desayunó, se fumó su cigarro, se duchó, se vistió, cogió la mochila y cruzó el umbral de la puerta como hacia cada mañana… Llegó a clase y tras una hora de matemáticas, fue al instituto a junto de sus amigos… Fueron a la playa, a ver las olas, el mar azotaba con fuerza las costa, y el allí sentado en una roca, impertérrito ante el oleaje, con el sol de cara, un clima agradabilísimo y las gotitas de espuma de las olas al romper contra las rocas colisionaban tímidas en su cara…
El mar se calmó por un momento, lo que no se calmó fue su cabeza, que empezó a cavilar, en dicho momento, se paseó curioso por sus fosas nasales aquel olor… “Otra vez…” pensó, ese aroma era para el como el canto de sirenas, cuando más apropiado en aquel momento, en esa playa… Creyó verla por un momento, alejándose para ver el oleaje más de cerca, delirios de grandeza o dolores de cabeza… No sabía a que achacarlo… Lo único que sabía era que hablar con ella, verla, olerla, sentirla… Estar a su lado era más bello que la explosión de una supernova.

lunes, 14 de febrero de 2011

Por ti trasnocho, por ti derrocho lo poco que tengo...


Sálvame de líos, cúrame de infiernos, devuélveme tus besos tiernos... Regálame tus ansias y te lo compensaré con mi deseo, regálame tus noches y yo te daré los mejores despertares. Otórgame una caricia combinada con tu bella y seductora mirada y te devolveré la ilusión... Regálame tu pasión y me entregaré a ella, regálame todas tus sonrisas, las flojas, las entrecortadas, las fingidas, las inevitables, las risotadas, las cómicas, las sinceras... Yo seré el encargado de provocarlas. Regálame una mueca y te la devolveré en forma de guiño, regálame el mayor abrazo jamás inventado y te daré todo mi calor...
Devuélveme la complicidad y sabrás lo que es la química de verdad, regálame tu presencia y prometo y juro que jamás estarás sola. Regálame un te quiero y... y yo no sabría que hacer a cambio de un te quiero pronunciado por tus labios...

viernes, 28 de enero de 2011

Voy a robarte un beso y te pediré de rescate un millón más...


Caía la noche y caminaba meditativo por la casa, hacía frío, demasiado frío así que decidió encender la cocina de leña, de esa manera mantendría entretenida su cabeza y dejaría a un lado aquellos pensamientos melancólicos que lo invadían últimamente… Salió un momento a por leña, iba poco abrigado y el frío le acusaba, entumeciendo sus piernas y sus brazos. Cogió un montoncito de leña de la bodeguita…
Al entrar en casa, tuvo algo semejante a un flash, pero no le dio importancia; encendió la cocina y se sentó en una vieja silla de madera de roble, al lado de ella, mientras se encendía un cigarro. Estaba toda la habitación a oscuras y por la ventana entraba un diminuto rayo de luna a través de el cual creyó divisarla, malditas alucinaciones…
Sentía los crujidos de la leña, aquella bonita y silenciosa melodía en una noche de luna llena que lo dejaba pensativo con sus pensamientos al rededor de aquel tema que comenzaba a ser fetiche: ella. Cuando se quiso dar cuenta el pitillo estaba ya en las últimas, no se había percatado de que lo había dejado en el cenicero y se iba consumiendo lentamente; le dio las últimas caladas, al soltar el humo, este cruzó por delante de los cristales de la ventana a través de la cual aquel ínfimo halo de luna todavía se asomaba cual intruso en la sala; y volvió a divisarla otra vez, a lo lejos, en el campo…lo cierto es que habría sido macabro si no fuera tierno y dulce imaginarla así de cerca.
Necesitaba descansar, de modo que subió por la antigua escalera de madera, que aunque estaba un poco carcomida, todavía se mantenía fuerte como un roble, como si se negara a perecer. Cuando llegó arriba, caminando por el pasillo, la Luna lo iluminó todo a través de una puerta que había al final del corredor; se acostó en la cama y cerró los ojos. De repente un ruido indiscreto en la habitación de al lado le despertó, se levantó casi exasperado y alerta, pero se obligó a creer que era imaginación suya, eran las 3 de la mañana, necesitaba dormir de una vez. Estaba cerrando la puerta cuando aquel haz de luna persistente se volvió a asomar y la volvió a ver de nuevo.
Si, necesitaba dormir, definitivamente lo necesitaba. Volvió a la habitación y no sabía ni como ni por qué ella estaba allí, era inexplicable… Cuándo había llegado, cómo había entrado. Creyó estar soñando, así que se pellizcó lo más fuerte que pudo por si otra vez su imaginación le estaba jugando una muy mala pasada, pero no, todo aquello era real. No dijo nada, absolutamente nada, se quedó tácito, mirándola como un tonto.
Luego, lentamente caminó hasta el borde de la cama y se acostó a su lado y se quedó mirándola a los ojos...si era un sueño, no se quería despertar. Luego la besó y la abrazó, no sabía que hacer, el corazón le iba a mil por hora…

jueves, 27 de enero de 2011

Que por fin me necesites...


Mi táctica es mirarte, aprenderte como eres, quererte como eres, mi táctica es hablarte y escucharte, construir con palabras un puente indestructible ,mi táctica es quedarme en tu recuerdo no sé cómo ni sé con qué pretexto, pero quedarme en ti...
Mi táctica es ser franco, y saber que eres franca y que no nos vendamos simulacros para que entre los dos no haya telón ni abismos
Mi estrategia es en cambio más profunda y más simple, mi estrategia es que un día no sé como ni con qué pretexto, por fin me necesites...







"Táctica y estrategia"
Mario Benedetti.

miércoles, 19 de enero de 2011

Te regalo mi tiempo, mi sentimiento...


Yo soy loco por vos, tan loco que caminaría por la línea de tus labios sin cuerda de seguridad; buen comienzo, prosigamos, soledad, llanto, desesperación y angustia, oscuras y bellas palabras que se distraen vagas de la fila; para unos negativas, para otros positivas y para otros pocos simplemente palabras neutrales. No sé a que punto he llegado, no sé si estoy en el lado positivo o el negativo, o simplemente me hallo en el punto neutro, no lo sé, es difícil caer en los términos medios, pero supongo que en el mencionado punto me sostengo, casi con desesperación pienso, como a tu olor por otra parte. Continúa, no te detengas, sigue escribiendo, a tu rollo, así está bien, así estoy bien, estudios, escritura, amigos, borracheras y fiestas, cero distracciones, no hay tiempo para ellas, los viernes y sábados ya tienes bastante con pasártelo pensando en ella, a veces a tiempo completo, parcelando el tiempo otras, entre cervezas frías como el hielo, cigarros candentes como yo, cuando te sueño sin ropa y futbolines que se alargan intensamente como si de un Barça – Madrid se tratase… Noches de risas, noches de diversión, pero sobre todo noches entre amigos… No necesito nada más. Y esa chica del final de la barra que me sonríe coqueteando con su pajita y una mirada perdida mía que coquetea con tu recuerdo y que le dice casi con sueño que esa noche seguirá coqueteando con su bebida porque estoy ocupado haciendote el amor mentalmente. Abro y cierro el texto con la misma frase, como si de una obra de García Márquez se tratase, no hay más, yo soy loco por vos…

lunes, 17 de enero de 2011

Tu me enseñaste que se puede querer lo que no ves y susurraste que el pasado es como un dia malo...


Durante años un estado de maduración latente se ha hallado en mí, al cual no le he querido hacer caso, pero “pasito a pasito se hace el caminito” dado que en esta vida no hay tiempo para ser un crío, llega un momento en el que el raciocinio te dice “¡BASTA! Ya has tenido suficiente para comportarte como un niño pequeño, te lo has pasado bien y te has divertido al máximo, es hora de crecer…”. Echo de menos la niñez, cuando no tenias tantas preocupaciones como ahora, eran buenos tiempos viejo… Pero ahora toca crecer, es la verdad pura y dura, ya no podrás usar la frase “son cosas de niños” no, ahora tendrás que usar “son cosas de adultos” o alguna bobería por el estilo o simplemente callarte la boca y asumir, no hay otra, ojala pudiera decir que la hay, pero no, ya no…
Cuando eres pequeño aprendes de los errores, te hacen crecer, pero yo nunca quise aplicarme el cuento, si los errores están ahí es para que los cometamos, somos seres humanos y si, tropezamos más de una vez con la misma piedra, sobre todo en la etapa de aprendizaje. Ahora no hay errores que valgan, ahora si es cuando tengo que empezar a aprender de ellos, y he aprendido, vaya que si he aprendido… La diferencia entre la niñez y la edad adulta es que cuando cometes un error siendo un crío te ganas un castigo, y siendo mayor es cuando pierdes cosas, cosas valiosas y que te importan de verdad… Pero nunca es tarde para cambiar y madurar, era el empujón que me hacia falta, ahora toca dejar todo atrás, podrás pasártelo bien, si, pero en su justa medida, ahora hay prioridades, estudia anda, es importante para ti y tu futuro. Maldigo Nunca Jamás, ¿Dónde estabas cuando te necesité? Ahora todo son complicaciones y trabas por aquí y por allá, es hora de coger pico y pala e ir reconstruyendo todo poco a poco, el beneficio de la duda es aplicable dado que, es difícil que alguien cambie si, pero no se trata de un cambio, se trata de una maduración, cambiar pequeños aspectos y modificar otras cosas, es muy aplicable aquí, me he marcado unos objetivos que pienso cumplir. Bueno viejo, ya sabes cíñete a la frase “era más feliz siendo un crío ignorante ya, bueno como todos, pero ya no todo es como antes”, llévala como bandera, ondéala a los 4 vientos, pero que sea tu buque insignia siempre, sé que todo te irá mejor…

sábado, 15 de enero de 2011

Diario de un bachiller...


Tic-tac, tic-tac, el reloj agota inexorablemente cada segundo de vida, el tiempo vuela, demasiado rápido a veces, aburridamente lento otras… Los días pasan rápido, hoy estamos en enero y rápidamente aparecemos a finales de abril sin ni siquiera habernos dado cuenta. “Diario de un bachiller”, así se titula este texto, podría escoger otros muchos títulos, pero este es el que mejor engloba la vida de un estudiante de segundo de bachiller, mayo acusa, junio acosa… Selectivo está a la vuelta de la esquina y con él las dudas, el estrés y las prisas, ya no hay tanto tiempo para vaguear como antaño, dorados tiempos aquellos…
Enero, mes clave, te puedes permitir el lujo de vaguear un rato, pero solo un rato, tampoco hay que excederse, el tiempo es oro, y el oro no es gratuito, al final lo acabas pagando…
Febrero, carnavales, fiesta, borrachera, ESTUDIO, no hay tiempo para juergas…
Marzo, estrés, agobio en pequeñas dosis, cansancio, exámenes, ¡asco!
Abril, más estrés, agobio en grandes dosis, semana santa, vacaciones, fiesta, borracheras, ¡¡ESTUDIAR!! No hay tiempo para el ocio…
Mayo, agobio de muchos, alivio de pocos, triple ración de estrés y agobio, exámenes muy juntos, recuperaciones, repescas varias, NOTAS, ¡¡¡ESTUDIAR!!!. ¡SELECTIVO!
Junio, alumnos al borde del suicidio, maldiciendo Bolonia, maldiciendo las PAU, deseando que todo acabe, dos semanas de agonía. Olvídate del verano y céntrate, muchas emociones juntas en un mismo día, mucho agobio, poco relax y eso el primer día. Segundo día, más tranquilo, menos exámenes pero más agobio y más estrés, sientes que las cosas no te van a salir bien, ¡¡REPASAR!!, ¡¡NO LLEGO!! Y te acabas aplicando… Muchos acaban este día, pero otros aguantan el tirón final, queda un examen ¡¡VAMOS RAFA!!. Viernes, tercer y último día, ¡¡AGOBIO!! ¡¡LLANTO!!, acabas… ¡¡LIBERACIÓN!! Ahora si, FIESTA, BORRACHERA, verano. Semana siguiente: NOTAS. Alegría para muchos, decepción para otros, pero al fin y al cabo, borrachera general.
Esto queridos lectores, a grandes rasgos y en resumidas cuentas, es el diario de un bachiller, con sus sensaciones y sentimientos, os hablo desde la propia experiencia… Mucha suerte a todos y aplicaros, merece la pena.

jueves, 13 de enero de 2011

Cárgame las pilas con un beso de urgencia...


Se encontraba en una fiesta, un ambiente un tanto selecto y ameno, pero a la vez dejaba detalles de aburrimiento. En un momento de la noche, salió a la azotea y allí se encontraba ella… Se estremece con el viento como la última hoja de un árbol que se muere, dejo que oiga mis pasos, se queda rígida un instante y comienza un breve pero intenso diálogo entre los dos…
- ¿Quieres un cigarrillo? – le dijo con un tono seductor
- Claro… Gracias, ¿te aburren tanto como a mi?
- No he venido a divertirme, he venido por ti, llevo días observándote… Eres muy deseable… No es tu rostro, ni tu físico, ni tu voz… Son tus ojos, las cosas que veo en tus ojos…
- ¿Y que ves en mis ojos?
- Una serenidad salvaje… No quieres huir, afrontarás lo que tienes que afrontar pero no quieres hacerlo sola…
- No, no quiero hacerlo sola…

El viento se eleva electrizante, ella es dulce y cálida, casi etérea… Su perfume es una dulce promesa que hace aparecer lágrimas sobre mis ojos; le digo que no se preocupe, que la salvaré de todo cuando la asuste y que la llevaré muy lejos… Le digo que la quiero… Me aferro a ella en un ardiente y cálido abrazo, la beso como si no hubiera amanecer existente… La noche se iba consumiendo poco a poco y la oscuridad se cernía sobre ellos dos, pero un fuego eterno alumbraba la llama que alimentaban con su pasión… Hay noches que desearías que no acabaran nunca…